lunes, 6 de diciembre de 2010

Blog de la Escuela Normal

Hola a todos:

Para aquellos que solicitaban conocer un poco de la historia de la Escuela Normal como así también saber que actividades allí se realizan, hemos agregado "MI LISTA DE BLOGS" donde incluimos al blog de la Escuela Normal para que puedan acceder fácilmente.
Esperamos más propuestas para ir mejorando nuestro Blog.
Saludos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Derroche de talento

Los alumnos de 3°B HuSoc (siguiendo las intrucciones de la profesora María José Baffa) estan realizando unos bustos en yeso como trabajo final. Les dejamos unas fotos para que vean su labor.



martes, 9 de noviembre de 2010

Arte arte arte...

Con motivo del bicentenario y de los (casi) 100 años de nuestra institución los alumnos de 3° polimodal reprodujeron obras de artistas argentinos contemporáneos.


Cuadros Bicentenario
ü  Antonio Berni – Jesica Acosta, 3° A HuSoc


ü  Quinquela Martín – Eugenia Basile, 3°A Nat.


ü  Xul Solar – Daiana Orellana, Jaqueline Rodríguez, 3° A Nat.

Xilografía
ü  “Mona Lisa”, Juan Zabalza. 3° A HuSoc.


ü  “Foto”, Mariana Bregante. 3° B HuSoc.


ü  “Mariposas Libres”, Rocio Zeller. 3° B HuSoc.


ü  “Alicia en el País de las Maravillas”, Eliana Masci. 3° B HuSoc.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Expo General


El viernes 12 de noviembre se llevará a cabo una exposición general. Habrá trabajos de los alumnos de todos los 3ros.
Se incluirán los temas de arte, proyecto de investigación, proceso alimentario, entre otros. Esta exposición es para todos los alumnos del establecimiento. Comenzará a las 9 de la mañana. Ocupará el gimnasio con los aspectos explicativos y la parte experimental se realizará en el laboratorio de química.

Kendall, Juan Ignacio.
Peralta, Cristian Marcos
3ro A Naturales.

SE PUEDE Y SE DEBE. "Lo bueno tambien contagia"


Hace varias semanas los profesores de esta institución comenzaron un nuevo proyecto, que se esta llevando a cabo poco a poco: la LIMPIEZA y RESTAURACION de las aulas.
Cabe destacar que el esfuerzo que realizan es enorme ya que hace años que fuimos cayendo en indiferencia.

FELICITACIONES POR EL EJEMPLO QUE NOS MOTIVA A NUEVOS COMPROMISOS




Alvarez Veronica y Bosisio Franco

viernes, 29 de octubre de 2010

A la espera de propuestas

Te ofrecemos este pequeño fruto, Nuestra Revista La Normal-
Queremos compartir nuestras vivencias, nuestras miradas, nuestras ideas y ... por supuesto ¡esperamos las tuyas! Contestanos


lunes, 18 de octubre de 2010

La búsqueda y el placer de encontrarnos…

Cuando la lectura es un espejo

Este es el lector y dibujante, representa a todos los lectores-espectadores posibles


¿Será verdad…
será posible sentirse, creer que se está solo?…
  Entonces… ¿por qué seguimos?
¿Será esa la luz que ilumina nuestra isla?…

Búsqueda que nace en el margen de un cuaderno

Reseña crítica de “El cuento de la isla desconocida

AUTOR: José Saramago. Premio Nobel de literatura 1998.

Quizás la idea central de esta pequeña historia es la búsqueda de un destino.
Desde la tapa nos identificamos con el personaje que está de espaldas, cualquiera de nosotros podemos vernos en ese espejo.
La búsqueda está en el barco que aparece formado con recortes de frases - el lenguaje y sus símbolos-. Las velas son ramas de árboles. Aquí creo ver las fuerzas de la naturaleza impulsada por el viento.
También aparece un ancla extraña representada por una silla, ahora veo el freno, el detenerse para reflexionar.
La búsqueda de cada sujeto de su propio destino y de su identidad está en el encuentro consigo mismo y con “el otro”.
Recomiendo esta pequeña gran obra a todos los que disfrutan del lenguaje metafórico.

Busnelli, Gabriel
3ro “A” Naturales

lunes, 4 de octubre de 2010

Los mejores comienzos implican impactantes finales.

Tiempo: Junio de 2010.
Lugar: España, más precisamente mi departamento en Madrid.

Hoy recibí una llamada de mi madre, como cada semana, y me comentó qué tal están las cosas allá. Dijo que aún todos me recuerdan y que esta última semana aparecieron varios artículos periodísticos cuestionando mi paradero.
El 16 de junio se cumplieron 25 años de mi ausencia y la única persona que sabe la verdad y con la que tengo contacto es ella.
Todo fue muy raro. Una noche, mientras trabajaba en la Colonia Montes de Oca, observé extraños movimientos en el exterior del pabellón: de adentro salía un médico con 3 enfermeros, que llevaban una conservadora cada uno. Decidí investigar. Esperé a que los trabajadores se fueran y bajé al sótano. Allí había varios elementos similares a los ya vistos y aún hoy maldigo el día en que mi curiosidad me llevó a quitar aquella tapa. Encontré lo más horroroso que en mi vida había visto: órganos. Pero no fue eso lo que me espantó, ya que por mi profesión me había acostumbrado a estar en contacto, lo realmente alarmante fue oír personas tras la puerta hablando de aquel tráfico que realizaban con las partes extraídas a pacientes ya fallecidos.
Logré esconderme y, a penas se retiraron, procuré oír pero… ¿A dónde iría?¿Cómo desaparecer sin que nadie sospeche de lo que había presenciado?
Pues bien, hablé con mi madre, mi fiel amiga y consejera y ambas acordamos que me escaparía. Abandonaría mi documentación, mi familia, toda mi vida y me mudaría a un lugar muy lejano para no regresar jamás.
A la medianoche siguiente, mientras cumplía mi labor, me retire a escondidas de todos y con la ayuda de un viejo amigo llegué hasta la ciudad de Buenos Aires donde tomé mi primer avión a España.
Todos se percataron de mi desaparición y mi mamá desempeñó perfecto su rol al fingir no saber nada.
Hoy en día me encuentro muy bien, mi nombre ahora es Rita Solanas y trabajo como secretaria para un importante empresario. No he logrado formar una familia pero estoy plenamente satisfecha con mi nueva vida. Por momentos me arrepiento de no haber denunciado aquel crimen pero el bienestar de mis seres queridos estaba en juego. No tuve opción y por eso tome aquella dura y drástica decisión.

Mura, Florencia. 2° “B” Hu.Soc.

Robòtica, una pasiòn

Mi viejo me dijo un día que tenía algo para mí, yo le pregunté reiteradas veces qué era. Hasta que me comentó que se trataba de un curso de robótica.
Ya desde chico me gustaban las máquinas. Me preguntaban que quería ser de grande y dentro de un gran abanico de respuestas, donde figuraban astronauta, corredor de carreras, trabajar en la cooperativa como mi papá, la particular carrera de Ingeniero en robótica se llevó toda mi atención.
Así que fuimos a preguntar al sindicato de Luz y Fuerza en diciembre y tuve la oportunidad de hablar con el profesor Ariel meses antes de la charla informativa sobre el curso.
Espere hasta fines de febrero para inscribirme, ya que no tenía mi documento y necesitaba dos fotocopias.
Comenzaron las clases y el curso también, no sabía bien qué esperar, no había ninguna persona que me parezca familiar. Pero como ninguno se conocía era lo mismo que si fueran amigos de toda la vida.
Éramos unos veinticinco y digamos que las primeras clases eran un filtro. El profe Ariel nos daba con un caño, Ley de Ohm, cuentas a lo loco y pensábamos que todo el año iba a ser así. Aunque nada que ver con lo que venia después: los temas eran para asustar nada más pero bastantes resistimos. De los que estábamos pasamos a quince personas, algunos que entraron unas semanas tarde se sumaron y tuvieron que aprender todo lo que nosotros sabíamos en una o dos clases.
Lo mejor es que el grupo. Es espectacular, muchos no esperaban entrar en
Robótica, habían querido anotarse en Electricista matriculado pero no pudieron porque estaba lleno.
Y como dije la peor parte fue el principio, todas esas cuentas parecían no tener sentido, sin embargo cerraron cuando practicamos nuestros primeros circuitos. Una luz de Led que encendiera era un logro importantísimo, como también lo fue que funcione sin quemarse porque se corría la voz de que el que quemaba un Led pagaba el asado.
En esos momentos empezó la parte divertida y nos incentivó a concurrir a todas las clases para aprender algo nuevo y llegar a manejar cualquier tipo de componente que necesitemos para armar lo que se nos ocurra, mas allá de que no se mueva y solo prenda luces.
La mayor satisfacción es que lo que sea que armes funcione y poder mostrarlo a los demás.

Martin Laboratto
2°”B” Hu.Soc.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Relatos de infancia

Los chicos de tercer año de polimodal escribieron cuentos sobre algún hecho de su niñez que haya dejado una huella en ellos. Fueron muchos los relatos recibidos, y quisieramos compartir con ustedes las tres mejores narraciones:

¿Y qué es ganar?


Cuando tenía 6 años mi abuelo y mi hermana me inculcaron la pasión por el fútbol. Mi mama me prometió que si aprobaba el examen de ingreso de computación me mandaría a fútbol y sorprendentemente sin que lo esperara lo rendí con un 10 (diez); allí comenzó mi historia de fútbol en la canchita de Santa Elena. Era una escuela humilde, pero con el objetivo de educarnos y enseñarnos a jugar a la pelota.


Yo estaba muy entusiasmado: comenzaría el campeonato y era mi oportunidad, pero para mi sorpresa nos iba muy mal. Perdíamos todos los partidos y mi papa al verme tan desmotivado, me decía: “en la vida hay que saber ganar y perder”


Cuando nos tocó jugar el partido contra Jorge Newbery nos dimos cuenta que era un rival muy difícil y un clásico en el barrio el quinto. Su equipo estaba muy preparado, tenían botines, camisetas seleccionadas y tenían un buen estado físico, nosotros lo único que teníamos era a “el Bocha” un entrenador a cargo de todos nosotros.


Jugamos ese partido con alma y vida pero no alcanzo, nos golearon 13 a 0, y la regla que puso ACIFO – Asociación Infantil de Fútbol del Oeste - fue que solo se aceptarían 7 goles. En ese momento me acerque a mi papa y le dije: “yo ya se perder, pero ¿Cómo es ganar?”. Sorprendido mi padre me explico que no todo estaba perdido, que ya iban a venir mejores resultados.


Al año siguiente enfrentamos al mismo equipo, mejor preparados y que fue allí donde ganamos 2 a 1 y los padres de nuestros compañeros como festejo de nuestra victoria nos hicieron un asado.


Federico Melo
3° A Naturales


La Cajita de Cristal


Hay momentos únicos en la vida que aunque pasen los años nunca se olvidan y en esos recuerdos de la infancia tengo presente cuando disfrutaba con mi familia y mis vecinos una tarde de bicicleteada en el campito frente a mi casa. Las bicicletas para nosotros y el mate para los grandes en esos atardeceres de verano eran indispensables. Yo andaba en mi pequeña bicicleta violeta, cuando escuche a mi papa decir: “¿Qué te parece si le sacamos las rueditas?”, me puse muy contenta, aunque después no podía sostener el equilibrio y me daba un poco de miedo, entonces mi papa me tomo por los hombros y me ayudo a mantenerme, hasta que escuche a mis amiguitos que se reían, claro, era porque estaba andando sola sin ayuda de nada ni nadie.


Qué lindo sería volver a vivir ese momento, pero esa etapa de la vida se cerró y comenzó una diferente y con otras responsabilidades. Por eso los momentos de mi infancia los guardaría en una cajita de cristal, aunque sin duda los guardo en mi corazón.


Camila Guerrero
3°A Naturales

El Clásico


Entre los recuerdos de mi niñez, sin dudas el mas emocionante es el famoso “Clásico” de barrios de Juan XXIII y San Bernardo.


Era una tarde de verano común y corriente en “El Juancho”, como se le sigue diciendo al lugar donde me crié; donde el sol calentaba las calles de tierra y el calor se hacia cada vez mas apremiante,”la siesta” como ya se sabe, lo mas amado por los adultos. Yo estaba en casa para esconderme del calor de la tarde, en ese momento suena el timbre, cuando salgo, estaban todos los chicos del barrio; me dijeron que vaya a buscar mi bicicleta rápido que en el camino me iban a explicar.


Había empezado la pedaleada, y los muchachos me dijeron que íbamos a jugar contra los del barrio de enfrente; no era un partido mas para ninguno de nosotros, se jugaba ida y vuelta y para ponerle una cuota mas de emoción, el perdedor pagaba la gaseosa; el trofeo mas anhelado por cualquiera en una tarde soleada de verano.


Cuando llegamos a la cancha de ellos, la diferencia con la nuestra era abismal, ya que íbamos a jugar en la cancha oficial del barrio, la de la liga de A.C.I.F.O., en el partido que nos toco de visitantes nos dieron una paliza, no podíamos creer lo mal que jugamos. Al día siguiente, de locales, dejamos todo en la cancha, y logramos ganar por la mínima diferencia.


Estábamos empatados había que ir a penales para definir el clásico. Ya habíamos pateado todos, faltaba la ultima tanda, solo uno de cada equipo; el mayor del nuestro Nicolás, y de ellos un gordito, el gordo tiro la pelota al demonio, si Nico metía ganábamos la “Coca” y así fue.


Nunca voy a olvidar sus caras viendo como disfrutábamos de una gaseosa helada


Juan Ignacio Kendall
3ºA Naturales

El cuento anterior surgiò a partir del audio de Alejandro Apo leyendo el cuento de Eduardo Sacheri:
Jugar con una tango
Los invitamos a escucharlo



lunes, 6 de septiembre de 2010

En Breve "La Revista" de la Normal

Prontamente alumnos de la Escuela Secundaria Superior Nº 9 de Luján (La Normal) junto con la Prof. Celeste Menéndez, quién tendrá a su cargo la coordinación de los trabajos, realizarán la puesta en marcha de: "La Revista" de la Normal en honor al Prof. Alberto Spitale y para continuar con su trabajo realizado.